
En TENA sabemos que cuidar de un familiar mayor es un acto de amor que también implica aprendizaje constante. Uno de los aspectos más importantes, y a veces más sensibles, es el cuidado de la piel.
Con el paso de los años, la piel cambia, se vuelve más delicada y requiere rutinas distintas, más simples, pero también más conscientes. Entender estos cambios permite prevenir molestias, mejorar la calidad de vida y brindar un cuidado más digno y cómodo. Según el Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, la piel envejecida necesita mayor hidratación, protección y atención diaria para evitar lesiones o resequedad excesiva. ¡Y aquí vamos a aprender cómo lograrlo!
Características de la piel del adulto mayor
No es una novedad que el pasar del tiempo traiga consigo nuevos requisitos y necesidades cuando se trata de cuidar la piel. ¡Y es que lo experimentamos todos los días!, incluso sin darnos cuenta, pero en determinados momentos como nuestras rutinas de limpieza y cuidado en general. Si en estos espacios notamos cómo la piel del rostro se transforma, así mismo sucede con la piel que abarca todo el cuerpo.
A medida que envejecemos, la piel pierde elasticidad, se vuelve más delgada y produce menos aceites naturales. Esto hace que sea más propensa a la resequedad, a las grietas y a las lesiones. Además, la regeneración celular es más lenta, lo que significa que cualquier irritación o herida puede tardar más en sanar.
Para los cuidadores, esto implica estar atentos a cambios en el color, textura o sensibilidad de la piel. También es común que aparezcan moretones con mayor facilidad. Por ello, y teniendo en cuenta estas particularidades vamos a comprender estas características para adaptar los cuidados diarios y prevenir complicaciones.
Cuidados especiales para proteger la piel del adulto mayor
El cuidado de la piel en esta etapa no tiene que ser complicado, pero sí constante. Se trata de crear una rutina sencilla, respetuosa y enfocada en mantener la piel limpia, hidratada y protegida. Desde la alimentación hasta el uso de productos adecuados, cada pequeño hábito suma para evitar irritaciones o lesiones. Además, cuando existe incontinencia o movilidad reducida, el cuidado debe ser aún más riguroso para proteger zonas sensibles. En Academia TENA te recomendamos tener una rutina adecuada para que puedas prevenir problemas como dermatitis asociada a la humedad o lesiones por presión.
Dieta balanceada con frutas y verduras
Una piel sana también se construye desde adentro. Por ello, incluir frutas, verduras y alimentos ricos en vitaminas ayuda a mantener la elasticidad y la hidratación natural de la piel. Nutrientes como la vitamina C, E y el zinc contribuyen a la regeneración celular. Para los cuidadores, esto puede traducirse en preparar comidas coloridas y variadas, que además de nutrir, sean agradables para la persona mayor, no sin dejar de lado ciertos requerimientos en la alimentación que puede tener cada adulto mayor.

Cuidados para la piel durante el baño diario
El baño es un momento clave en la rutina, y por ende, de mayor cuidado. Se recomienda usar agua tibia (no caliente), jabones suaves y evitar frotar la piel con fuerza. Secar con toques suaves, especialmente en pliegues, ayuda a prevenir irritaciones. También es importante evitar baños demasiado largos, ya que pueden resecar aún más la piel. Convertir este momento en una experiencia tranquila y respetuosa también fortalece el vínculo con la persona cuidada.
Utiliza cremas hidratantes
La hidratación es una de las partes más importantes al momento de pensar en el cuidado de la piel en el adulto mayor. Por ello, aplicar cremas después del baño ayuda a retener la humedad y proteger la barrera cutánea. Es recomendable elegir productos suaves, sin fragancias fuertes, y aplicarlos diariamente. Este hábito puede marcar una gran diferencia en la prevención de resequedad, picazón o descamación.
Incluye el protector solar en la rutina diaria
Aunque muchas veces se asocia el protector solar con la playa o el verano, su uso diario es fundamental, sin importar la edad. La piel envejecida es más vulnerable a los daños del sol, lo que puede agravar manchas, resequedad o incluso lesiones más graves. Aplicar protector solar en las zonas expuestas, incluso en casa si hay luz directa, es una medida sencilla pero muy efectiva.
Controla la hidratación con líquidos, sin excesos
Mantener una adecuada ingesta de líquidos ayuda a conservar la hidratación de la piel desde el interior. Sin embargo, es importante encontrar un equilibrio, especialmente si existen condiciones médicas que limiten el consumo de agua. Ofrecer líquidos de forma constante durante el día puede ser una buena estrategia para evitar la deshidratación.
Usa productos íntimos para cuidar la piel de esta zona
La zona íntima requiere un cuidado especial, sobre todo en casos de incontinencia. La humedad constante puede provocar irritaciones o infecciones si no se maneja adecuadamente. Utilizar productos diseñados específicamente para este propósito, como los pañales para adultos de TENA Slip Ultra Protect, los cuales brindan sequedad, seguridad y suavidad, para ayudar a mantener la piel seca y protegida. Además, es clave realizar cambios frecuentes y limpiar suavemente la zona para evitar complicaciones.
Si el adulto está en cama cuídalo de lesiones
Cuando una persona pasa mucho tiempo en cama, aumenta el riesgo de desarrollar lesiones por presión, escaras o desgaste en la piel. Para prevenirlas, es importante cambiar de posición regularmente, mantener la piel limpia y seca, y utilizar superficies de apoyo adecuadas. Nuestra favorita es el protector de cama TENA, el cual ayuda a mantener un entorno más higiénico y cómodo, reduciendo la exposición a la humedad y siendo amigable al contacto con la piel.

Con TENA una piel libre de irritaciones
Si eres nuevo en el cuidado del adulto mayor, ten presente que cuidar su piel es una forma de cuidar su bienestar integral. No se trata solo de evitar molestias, sino de ofrecer comodidad, dignidad y calidad de vida. Contar con aliados como TENA facilita esta tarea, brindando soluciones diseñadas para proteger la piel y adaptarse a las necesidades reales del día a día. Con pequeños cambios y productos adecuados, es posible mantener una piel sana, protegida y libre de irritaciones. ¡Nosotros te acompañamos en el proceso!
Fuentes:
https://www.cigna.com/es-us/knowledge-center/hw/prestacin-de-cuidados-abq1376
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